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Rayas de inciso y de diálogo
Diferencias ortotipográficas de dos caracteres idénticos

Versión: 1.1. 2011-05-05.

La raya (—) es un signo tipográfico que consiste en un trazo horizontal, a media altura y con un ancho de, aproximadamente, un cuadratín (es decir, tantos puntos como tenga de tamaño la letra), aunque en algunas fuentes puede ser más largo, incluso de cuadratín y medio. No debe confundirse con el guion ni el menos (ni la semirraya).

Los tres usos principales de las rayas son: 1) para señalar en elemento en una lista; 2) para delimitar incisos, y 3) para estructurar diálogos. Aunque en los tres casos se emplea el mismo signo tipográfico, sus funciones son distintas y por tanto también lo es su tratamiento ortotipográfico. Dejaré de lado el primero, y me centraré en los incisos y los diálogos.

Incisos

Las rayas en los incisos tiene una función conceptualmente subordinante y delimitan una explicación o matización de lo que le antecede, por lo que son parientes cercanos de los paréntesis. Marcan, por tanto, una interpolación. A la vista de esta descripción, hay dos consecuencias claras: una raya de inciso no puede comenzar una oración o un párrafo, y debe quedar claramente aislado del contexto donde aparece, con un signo de apertura y otro de cierre, al igual que ocurre con los paréntesis.

Aunque las rayas se pueden reemplazar casi sin problemas por paréntesis, lo opuesto no es cierto, ya que estos ultimos signos pueden introducir intermisiones mucho más amplias, que abarquen incluso un párrafo entero. Es debido a que el inciso con rayas se relaciona con la oración donde está, mientras que con paréntesis puede afectar a partes significativas del discurso, como varios párrafos o incluso un capítulo entero.

Otra forma de interpolación similar es la nota a pie de página, que a menudo puede ser una alternativa válida a las rayas (o a los paréntesis).

A veces se propone eliminar la de cierre cuando coincide con un punto y aparte, por razones estéticas, pero se trata de una ruptura de la uniformidad ortotipográfica y por tanto es preferible no hacerlo, como tampoco se suprime un paréntesis en las mismas circunstancias. La razón es clara: como información adicional que es, debe ser posible pasarla por alto mediante una exploración estrictamente visual, es decir, su final ha de ser claro y previsible, sin que sea necesario analizar el contexto.

Diálogos

En los diálogos, por el contrario, la raya estructura los comentarios del narrador y las intervenciones de los personajes, de modo que se entrelazan varios discursos simultáneos, sin que se pueda decir que el narrador esté subordinado a los personajes ni a la inversa. Por ejemplo:

Tras pensarlo un poco, Juan no pudo evitar el reproche:
—Debiste decírmelo. —Lo mira fijamente, y añade—: No es lo que has hecho, sino cómo lo has hecho.
—Tienes razón. Sí, sí, tienes toda la razón —dijo Jaime, con pesar.
—Pero el daño ya está hecho.
Juan vuelve a callar. Tras un largo minuto, Jaime rompe el silencio:
—¿Qué puedo hacer para repararlo?
—No sé, no sé...

Nos encontramos ante un mecanismo ortotipográficamente diferenciado, como prueba que es difícil reemplazar las rayas de diálogo por paréntesis (y mucho menos por notas al pie). Por su función, estas rayas pueden comenzar párrafos y de hecho es lo habitual. Si a esto unimos que no tienen el valor subordinante de los incisos y que es frecuente que haya intervenciones de varios personajes, se entiende que se prescinda de ellas cuando coinciden con el final de los párrafos; así se evita que se recargue el texto inútilmente con rayas repetidas (al final de un párrafo y al principio del que le sigue).

Caracteres de Unicode

En Unicode hay dos caracteres para la raya, para las dos funciones recién descritas, lo cual parece apropiado porque ortotipográficamente también son distintos, por más que en la superficie o, mejor dicho, en el plano visual sean idénticos (y en la vieja tipografía fueran el mismo tipo). El de los incisos tiene el nombre de EM DASH (U+2014) y el de los diálogos tiene el nombre de HORIZONTAL BAR (U+2015), con la alternativa de QUOTATION DASH.

El hecho de que semánticamente se trate de dos caracteres distintos no debería significar que su diseño lo sea, pero por desgracia hay fuentes en las que tienen diferentes longitudes, lo que resulta inapropiado para el español, donde siempre deberían ser iguales. Peor aún es que hay muchas fuentes donde el HORIZONTAL BAR ni siquiera existe, lo que impide el intercambio de información en los sistemas que se basan en el principio de WYSIWYG (como Word); en cambio, TeX, así como diversos sistemas que se basan en XML y que permiten desvincular el formato de entrada de la presentación tipográfica final, pueden tratar visualmente sin problemas esta dualidad de Unicode.

Con relación a los saltos de linea, las rayas deben comportarse de forma idéntica a los paréntesis o, al menos, a las letras, de modo que solo se permita un salto si coincide con un espacio y no en caso contrario. Tampoco debe quedar una raya de abrir al final de un renglón, ni una de cerrar al principio. Por desgracia, el comportamiento establecido en el estándar de Unicode para el carácter de EM DASH (incisos), aunque tenga su lógica en la mayoría de las lenguas, no es apropiado en español, pues se permite el salto tanto antes como después; en cambio, HORIZONTAL BAR, y salvo una excepción en escrituras orientales, se trata como una letra.

Así, tal como está la norma de Unicode es preciso introducir sistemáticamente algún carácter de control (como WORD JOINER) que impida la división. Este recurso da resultados satisfactorios en OpenOffice, pero no en MS Word, pues por error hace caso omiso de estos caracteres. De hecho, en MSWord es imposible introducir un EM DASH e impedir que quede aislada del inciso al que corresponde, al final o al principio del reglón.